De un tiempo en adelante, muchas organizaciones han iniciado —o se están replanteando— migrar de SAP S/4HANA.
En gran parte, este movimiento se está dando por un contexto claro:
- El fin del soporte estándar de SAP ECC, previsto para 2027 o 2030 en los casos que se cuente con soporte extendido (con coste adicional).
- La necesidad de modernizar arquitecturas que llevan años acumulando polvo y complejidad.
- Y la presión por preparar los sistemas para nuevos escenarios basados en datos, automatización e inteligencia artificial.
Con este telón de fondo, muchas compañías están descubriendo que migrar no es solo una cuestión de calendario o tecnología.
Es una decisión estratégica que condicionará su evolución en los próximos años.
De hecho, nuestra experiencia en este tipo de migraciones nos ha demostrado que los mayores problemas aparecen mucho antes de la ejecución técnica de la migración.
Lo difícil aparece en la fase de toma de decisiones clave sobre datos, procesos y arquitectura.
Porque migrar no consiste únicamente en mover sistemas, implica decidir y hacerse preguntas como:
- ¿Qué información sigue teniendo valor real?
- ¿Qué procesos deben adaptarse al estándar?
- ¿Qué desarrollos históricos es mejor retirar?
En conclusión, qué debe transformarse y qué sencillamente es mejor dejar atrás.
Hablemos de ello.
El gran error en las migraciones SAP: tratarlo como un proyecto técnico
Uno de los errores más habituales que vemos en las migraciones SAP es abordarlas como un proyecto puramente tecnológico. Como si el objetivo fuera solo cambiar una plataforma por otra, manteniendo intacto todo lo demás.
En realidad, una migración a S/4HANA es un proyecto de negocio.
Implicar revisar cómo opera la organización, cómo utiliza sus datos y qué procesos siguen teniendo sentido en el contexto actual.
En la mayoría de los casos también supone asumir que parte de la información, de los desarrollos históricos o de las formas de trabajar ya no aportan valor.
Si la organización no lleva a claro esta reflexión, hay riesgos más que evidentes:
- Sistemas más complejos y costoso de mantener.
- Poca adopción funcional.
- Limitaciones para evolucionar hacia nuevos modelos basados en datos, automatización o inteligencia artificial.
En definitiva, migrar sin decidir es tener una plataforma más moderna, pero con los mismos problemas del pasado.
¿Qué recomendamos revisar antes de migrar? (aunque sea técnicamente posible)
Que algo pueda se pueda migrar no es argumento suficiente para hacerlo.
En Bimex Analytics llevamos proyectos de migración complejos en los que saber qué dejar fuera es tan importante como definir qué pasa al nuevo entorno.
Veamos ejemplos concretos.
- Volúmenes de datos históricos sin uso operativo
Muchas organizaciones arrastran volúmenes de datos históricos que apenas consultan, pero que hacen más compleja y cara la migración, complican el gobierno del dato y afectan al rendimiento de los sistemas.
Nuestra recomendación para evitar caer en este error es evidente.
Analizamos juntos qué información es realmente relevante para tu negocio. Este es un paso clave que muchos subestiman.
- Procesos heredados que ya no aportan valor
A veces nos topamos con procesos diseñados para contextos operativos muy distintos al actual. Aun así, siguen ejecutándose porque “siempre se ha hecho así”.
Otro error evitable.
Debemos ver la migración como una oportunidad para cuestionar los procesos y simplificarlos, no perpetuarlos.
- Customizaciones que dificultan la adopción al S4HANA
Las customizaciones excesivas suelen ser un freno importante para innovar.
Mantenerlas sin una revisión crítica puede limitar seriamente la adopción de nuevas funcionalidades estándar y la integración con otras plataformas.
Migraciones SAP en entornos complejos
No todas las migraciones son iguales. El nivel de complejidad aumenta cuando entran en juego factores como:
- Entornos globales.
- Arquitecturas multisistema.
- Equipos distribuidos.
- Diferentes realidades operativas y regulatorias.
Nadie tiene una receta universal para este tipo de escenarios.
Las decisiones que funcionan en un país o unidad de negocio pueden no ser válidas en otro.
Nuestra experiencia en proyectos reales y en contextos totalmente diversos marca la diferencia entre una migración controlada y un abanico de incidencias futuras que podrías haberte ahorrado.
S/4HANA, BW, BTP: no decidas todo al mismo tiempo
Otro error que vemos frecuentemente es intentar definir desde el inicio toda la arquitectura futura: S/4HANA, BW, SAP BTP y el resto de componentes.
Como si todas las decisiones deberían tomarse en la primera fase del proyecto.
Adoptar un enfoque más progresivo es una forma más realista y eficaz de llevar a cabo la migración. Son tan solo 3 pasos clave:
- Definir qué debe ir primero para garantizar la continuidad del negocio.
- Identificar qué elementos pueden replantearse más adelante.
- Dejar margen para adaptar la arquitectura a nuevas necesidades y oportunidades.
Este es el planteamiento que abordamos con los clientes porque les permite reducir riesgos, gestionar mejor la complejidad y facilitar la evolución posterior del ecosistema tecnológico.
La diferencia entre una migración “correcta” y una migración exitosa
Muchas organizaciones tienen en mente que una migración ha ido bien cuando se cumplen los plazos y el presupuesto.
Pero la realidad es que esos indicadores no garantizan el éxito de la misma.
Podemos decir que una migración es realmente exitosa cuando se dan los siguientes escenarios:
- Adopción real por parte de los equipos.
- Escalabilidad de la solución.
- Capacidad de evolucionar hacia nuevos casos de uso basados en datos, automatización o inteligencia artificial.
En definitiva, migrar bien no es un fin en sí mismo, sino la base sobre la que se construyen los siguientes pasos para la transformación del negocio.
Si estás inmerso en un proceso de migración de SAP a S/4HANA o planteándolo a corto plazo, contacta con nosotros para poder asesorarte.